
La idea de que un chico narrara las brujerías de su hermana y luego se viera involucrado en una secta que pretende matarlo, me parecío atractiva, así que le di vida a Carlos, personaje principal al cual no se nombra sino hasta los capítulos finales. Luego está Miriam, su hermana y más adelante aparecen Suki y América, personajes que imprimen importancia para el desarrollo de la historia desde un perfil bajo.
Para este relato me valí de la improvisación, así que me abrí a un mundo de misterios y dejé llevarme por la imaginación y los locos inventos que se me ocurrieran. No acostumbro a detallar mucho a los personajes, pero si hago valer ciertas características indispensables para el entendimiento de ellos. Mi mamá dice que no le gusta las historias de suspenso, mágia y demonios, pero yo aprendí a apreciar la enorme libertad que te da esta clase de historias.
Originalmente la historia iba a constar de 5 capítulos, pero luego de que los terminara y pasara un buen tiempo, sentí grandes deseos de saber qué más podría "suceder", así que retomé el relato en el capítulo seis y lo llevé hasta el dieciséis donde creí que encontraría un final satisfactorio. Habiéndome conformado con las 16 partes, las recopilé en un sólo documento y de pronto otro arranque de creatividad y curiosidad me dio ánimos para continuarlo, ésta vez con un cambio radical, un cambio de narrador. Ahora, sin darme cuenta del paso veloz de los días, me encuentro con que tengo 30 capítulos en total.
Y aunque la trama se desenvuelve con asuntos de magia y espiritismo, es más el peso que le doy a la descripción de las emociones y las percepciones de las cosas por parte de los personajes, que los detalles de esas cosas increíbles, lo cual creo que es una firma personal, pues siempre me he inclinado hacia los asuntos internos de cada personaje que creo. No por ello omito los asuntos que interesan para esta historia de ocultismo y redención, en la que he agregado asuntos religiosos como citas bíblicas y también cuestiones esotéricas, sin dejar a un lado el lenguaje de los simbolismos.
El hecho de construir esta historia según la perspectiva de distintos personajes, me divirtió, sobre todo cuando eso supone un compromiso emocional con los individuos ficticios, pues uno a la larga se va familiarizando con sus creaciones. Además, trabajar con simbolismos, espiritualidad y magia me dio luz verde para crear mi propia fantasía/versión del mundo celestial y demoniaco, por lo que también me gustó mucho poder colocar un sello mío allí.
No fue fácil escribir la historia, pues al principio estaba un poco confundido acerca del norte que tomaría la narrativa y los elementos que involucraría, así como también fue difícil enfrentarme a algunos capítulos que más de una vez me hicieron borrar unas cuantas cosas que ya tenía escritas. Pero todo valió la pena, sobre todo el esfuerzo que tuve que hacer en los últimos capítulos, donde me veía obligado a acomodar todo en pocas partes, pues la extensión de la historia amenazaba con hacerla tediosa, como una novela televisiva sin final. Por ello, pueden darse cuenta, en cada publicación, de los intérvalos de tiempo que tardé entre capítulos, más que todo entre el quinto y el sexto, así como entre el dieciséis y el diecisiete.
Básicamente "Diario de una víctima" trata de cómo un joven, aparentemente normal, se involucra de repente en una secta y algunas circunstancias lo conducen a ser un factor de peligro para el grupo en cuestión. Más adelante el protagonista consigue un obstáculo para la destrucción del octeto, meta que se ha tenido que trazar para poder sobrevivir y salvar a su hermana de la perdición; pero es su desaparición la que marca un giro de 180 grados a la historia y tras una búsqueda exhaustiva de respuestas surge la explicación temida: la única forma de destruir al octeto es destruyéndose ellos mismos. Todo gira en torno de un supuesto diario codiciado que pondría en peligro la vida de más personas inocentes. De una forma oscura y sufrida nos iremos dando cuenta de que el protagonista sólo fue una víctima y, aún así buscará el perdón de todos por lo que hizo.
De verdad pasé buenos momentos con esta modesta obra. Estaré agradecido siempre por haberme permitido la oportunidad de desarrollar esta historia y por los comentarios y críticas que recibí al respecto.
Para este relato me valí de la improvisación, así que me abrí a un mundo de misterios y dejé llevarme por la imaginación y los locos inventos que se me ocurrieran. No acostumbro a detallar mucho a los personajes, pero si hago valer ciertas características indispensables para el entendimiento de ellos. Mi mamá dice que no le gusta las historias de suspenso, mágia y demonios, pero yo aprendí a apreciar la enorme libertad que te da esta clase de historias.
Originalmente la historia iba a constar de 5 capítulos, pero luego de que los terminara y pasara un buen tiempo, sentí grandes deseos de saber qué más podría "suceder", así que retomé el relato en el capítulo seis y lo llevé hasta el dieciséis donde creí que encontraría un final satisfactorio. Habiéndome conformado con las 16 partes, las recopilé en un sólo documento y de pronto otro arranque de creatividad y curiosidad me dio ánimos para continuarlo, ésta vez con un cambio radical, un cambio de narrador. Ahora, sin darme cuenta del paso veloz de los días, me encuentro con que tengo 30 capítulos en total.
Y aunque la trama se desenvuelve con asuntos de magia y espiritismo, es más el peso que le doy a la descripción de las emociones y las percepciones de las cosas por parte de los personajes, que los detalles de esas cosas increíbles, lo cual creo que es una firma personal, pues siempre me he inclinado hacia los asuntos internos de cada personaje que creo. No por ello omito los asuntos que interesan para esta historia de ocultismo y redención, en la que he agregado asuntos religiosos como citas bíblicas y también cuestiones esotéricas, sin dejar a un lado el lenguaje de los simbolismos.
El hecho de construir esta historia según la perspectiva de distintos personajes, me divirtió, sobre todo cuando eso supone un compromiso emocional con los individuos ficticios, pues uno a la larga se va familiarizando con sus creaciones. Además, trabajar con simbolismos, espiritualidad y magia me dio luz verde para crear mi propia fantasía/versión del mundo celestial y demoniaco, por lo que también me gustó mucho poder colocar un sello mío allí.
No fue fácil escribir la historia, pues al principio estaba un poco confundido acerca del norte que tomaría la narrativa y los elementos que involucraría, así como también fue difícil enfrentarme a algunos capítulos que más de una vez me hicieron borrar unas cuantas cosas que ya tenía escritas. Pero todo valió la pena, sobre todo el esfuerzo que tuve que hacer en los últimos capítulos, donde me veía obligado a acomodar todo en pocas partes, pues la extensión de la historia amenazaba con hacerla tediosa, como una novela televisiva sin final. Por ello, pueden darse cuenta, en cada publicación, de los intérvalos de tiempo que tardé entre capítulos, más que todo entre el quinto y el sexto, así como entre el dieciséis y el diecisiete.
Básicamente "Diario de una víctima" trata de cómo un joven, aparentemente normal, se involucra de repente en una secta y algunas circunstancias lo conducen a ser un factor de peligro para el grupo en cuestión. Más adelante el protagonista consigue un obstáculo para la destrucción del octeto, meta que se ha tenido que trazar para poder sobrevivir y salvar a su hermana de la perdición; pero es su desaparición la que marca un giro de 180 grados a la historia y tras una búsqueda exhaustiva de respuestas surge la explicación temida: la única forma de destruir al octeto es destruyéndose ellos mismos. Todo gira en torno de un supuesto diario codiciado que pondría en peligro la vida de más personas inocentes. De una forma oscura y sufrida nos iremos dando cuenta de que el protagonista sólo fue una víctima y, aún así buscará el perdón de todos por lo que hizo.
De verdad pasé buenos momentos con esta modesta obra. Estaré agradecido siempre por haberme permitido la oportunidad de desarrollar esta historia y por los comentarios y críticas que recibí al respecto.
0 COMENTARIOS BAJO EL AGUA:
Publicar un comentario en la entrada